Flowdance | Movimiento consciente con Flor Fernández Isuregui
21530
wp-singular,page-template,page-template-elementor_header_footer,page,page-id-21530,wp-theme-bridge,bridge-core-2.6.9,,qode-page-loading-effect-enabled,qode_grid_1300,footer_responsive_adv,transparent_content,qode-overridden-elementors-fonts,qode-theme-ver-25.4,qode-theme-bridge,disabled_footer_bottom,qode_header_in_grid,elementor-default,elementor-template-full-width,elementor-kit-6,elementor-page elementor-page-21530
FLOWDANCE · MOVIMIENTO CONSCIENTE

Moverte para escucharte de otra manera.

Flowdance es una práctica de movimiento consciente que invita a salir de la cabeza por un momento y volver al cuerpo, la respiración, la percepción y la expresión.

No necesitas saber bailar. La propuesta no busca una forma correcta de moverte, sino crear un espacio para sentir, explorar y estar presente.

UNA EXPERIENCIA GUIADA

El cuerpo también puede abrir nuevas formas de comprender.

A través de música, consignas simples y distintos ritmos de movimiento, Flowdance propone un recorrido que va de la conexión contigo a la expresión y al encuentro con otros.

La práctica puede ayudarte a percibir mejor cómo estás, soltar tensión, ampliar tu registro corporal y recuperar una sensación de mayor presencia y vitalidad.

Flor Fernández Isuregui en una práctica de Flowdance
SEIS ETAPAS

Un recorrido que se despliega paso a paso.

01

Conectar

Volver a la respiración, al cuerpo y al momento presente.

02

Explorar

Dar espacio a sensaciones, ritmos y formas de movimiento diferentes.

03

Expresar

Permitir que el movimiento acompañe aquello que necesita ser sentido o expresado.

04

Compartir

Reconocer la presencia de otros y abrirse al vínculo sin perder el propio centro.

05

Expandir

Ampliar el gesto, la energía y el espacio interno para explorar nuevas posibilidades.

06

Contemplar

Bajar el ritmo, integrar la experiencia y escuchar qué queda disponible al final.

NO HACE FALTA SABER BAILAR

No hay una coreografía que aprender ni una forma correcta de hacerlo.

Puedes moverte mucho o poco, detenerte, observar, respirar o cambiar de ritmo. La práctica se adapta a tu cuerpo y a tu momento.

Una práctica para cuando necesitas menos explicación y más experiencia.

Flowdance puede ser una buena puerta de entrada si quieres reconectar con tu cuerpo, renovar energía, salir por un momento del exceso de pensamiento o explorar la expresión y el vínculo desde un lugar más presente.

¿Quieres conocer próximos encuentros de Flowdance?

Escríbeme y te cuento cuándo será la próxima propuesta o cómo puede integrarse dentro de un taller, encuentro o retiro.